Deolinda

En el desierto ha muerto la madre sola, en el pecho la simiente bebe la noche inmensa. No llora el almendro su desmesura ni gime el algarrobo en sus torceduras. No suenan claras trompetas sí el silencio negado de dios que vierte su sed de mundo en las llagas de esos pechos sin futuro. © Rubén […]